Entrevista al primer Venerable Maestro de Stella Matutina 75.

Vamos a charlar con Max Granereau, que fue el primer Venerable Maestro de la RL Stella Matutina nº 75 hace 25 años y que aún continúa trabajando en ella.

-       Mi primera duda es el por qué de tu entrada en masonería, ¿qué te hizo dar ese paso?

Al cumplir los 40 años, tuve una crisis de edad. Me encontraba bien instalado en la vida, tanto en el plano afectivo como laboral. Y en ese momento me replanteé el mundo desde un punto de vista filosófico. 

Durante ese debate interno, apareció en escena un amigo masón ya fallecido. Fue en Francia, en Dax. Este hermano me habló de la Orden y de ahí se sucedieron varios encuentros en los que fui desbrozando las razones y la realidad de la masonería.

Poco a poco fui interesándome en los principios y los fines de la misma, hasta que tomé la decisión de iniciarme. Siempre me había llamado la atención la vida espiritual y en la Iglesia no encontraba respuestas. Me llamaba más la atención el trabajo personal, sobre mí mismo, en su amplio sentido. En mi vida profana siempre me ha interesado el porqué de las cosas y la razón de que estén en un lugar.

Una de las ideas que más me gustó fue estudiar en la Biblia la manera en la que en occidente concebimos el origen del ser humano.

Justo en ese momento se estaba formando una logia en Baiona, denominada “Donibane Eguzki”, del rito escocés antiguo y aceptado, que se reunía en un Templo anglicano de San Juan de Luz, que a su vez era la casa del Venerable Maestro. 

Yo fui el segundo iniciado en esa logia. Era el año 1988 y eran muy pocos miembros, unos 10 o 12 

-       ¿Por qué decides o decidís saltar la frontera y levantar columnas en Gipuzkoa? 

Una vez que llevábamos tiempo trabajando en ese taller, y al plantearse la idea, me gustó. Es la esencia misma de la masonería. Crecer y extenderse. Es la propia masonería la que responde a la pregunta. Es una idea que está dentro de cualquier masón. 

Todo empezó un día mientras estábamos celebrando un San Juan de Verano con hermanos franceses, entre los que se encontraba Robert Castant.

Entre esos hermanos también estaba Emilio. Un hermano que llevaba un tiempo hablando de la pobreza de la masonería en España, en donde, en el País Vasco, sólo había una logia, “La Tolerancia”, en Bilbao. 

Se hablaba de la dificultad en España de practicar la masonería, del parón y retroceso en la época de Franco, de la reticencia de la Iglesia…, y llegamos a la conclusión de que en Francia ya éramos bastantes y que la frontera no podía suponer un problema para la ayuda fraternal.

Tras unas cinco o seis reuniones, decidimos que todos los maestros de la logia Zurvan podían abordar este proceso, ya que nos sentíamos como hombres libres dentro de la Orden.

Lo primero que nos planteamos fue el idioma, optándose por el castellano y, en base a ello, preparamos un cuadro de logia. En esa reunión se decide que yo fuera el VM en el segundo año, siendo Jean Louis Latour elegido como primer VM.

Una vez cerrado el cuadro de logia, preparamos el estandarte (la bandera de la logia), que la confeccionamos en varias reuniones entre la casa de Emilio y la mía.

Y cuando tuvimos el proyecto, el cuadro lógico y el estandarte, un grupo de hermanos acudimos a Barcelona para reunirnos con el Gran Maestro de la GLE, Luis Salat, y con el Gran Secretario, Josep Munté. 

El encuentro fue muy cordial y tras una cierta incredulidad inicial, pudimos presentar el proyecto que, sin muchas preguntas, fue aceptado con entusiasmo por los responsables de la GLE. Al fin y a la postre para la GLE no era extraño que surgieran proyectos desde Francia porque no en vano la GLE era hija de la GLNF.

-       Desde esa Festividad de San Juan hasta iros a Barcelona, ¿cuánto tiempo pasó?

Fue muy rápido, a Barcelona fuimos en septiembre.

-       Y, ¿levantar columnas?

Rápido también, la festividad de San Juan fue en junio de 1993, Barcelona fue en septiembre de 1993 y en febrero de 1994 levantamos columnas. El único imprevisto fue que Tuvimos que cambiar de idea y en lugar de Latour fui yo elegido Venerable Maestro. 

-Y desde entonces pasan 25 años. ¿Cómo ves esos 25 años?

Nuestro propósito era que en el menor tiempo posible los hermanos de Gipuzkoa tomaran el control de la logia y nosotros permaneciéramos en ella en un segundo plano. Y eso es la realidad hoy en día. Fue difícil, pero creo que todos los hermanos que ya no están, aunque iniciaron el proceso, serían felices de ver en lo que se ha convertido la logia.

Una logia que nace es como un explorador, todo requiere más trabajo. Es una logia que se crea sin nada sobre lo que apoyarse, es como un Doctor Livingstone. Aunque cuando se formó, la logia de Bilbao ayudó mucho, no podemos olvidarlo, ya que algunas veces éramos pocos hermanos para abrir trabajos.

-       Llevas 25 años viniendo a la RL Stella Matutina nº 75, ¿Qué tiene esta logia?

Es muy sencillo, me gusta Stella, me gusta continuar con el proyecto que iniciamos, con esa llama que encendimos. Además, encuentro a hermanos que piensan diferente a lo que hay en Francia. Soy feliz, sentándome entre sus columnas.

Por otra parte, continúo aprendiendo, es mi regalo. Solamente el perfeccionar el idioma es un regalo, aunque también quiero ver realizado el sueño de una masonería fuerte como en Francia. 

-       Pasaron muchos años hasta que hubo un Venerable Maestro de Gipuzkoa, y que un equipo de hermanos locales tomara las riendas de la Logia. Y, ¿ahora qué?

El problema de la masonería en España es que entran pocos hermanos y es difícil que de una logia surjan otras. Creo que Stella Matutina nº 75 tiene que seguir consolidándose antes de alumbrar nuevos proyectos.

-       ¿A ti te gustaría ser otra vez Venerable Maestro de la RL Stella Matutina nº 75?

Creo que los jóvenes de Stella tienen que seguir su proceso, no hay razones para volver a ser Venerable Maestro. Una vez que se ha llegado, pasamos, e intentamos explicar un camino. Sólo volvería a coger el cargo si hay un problema de supervivencia, de no ser así no lo haría. 

-       ¿Cuál ha sido para ti el mejor y el peor momento de estos 25 años?

Después de la primera Tenida, el mejor momento es cuando Robert fue Venerable Maestro, ya que es un amigo íntimo, el peor fue una crisis pasada en la que pensé que el proyecto moría. Pero el proyecto siguió, y seguirá, a la Gloria del Gran Arquitecto del Universo.

 

Baiona, julio de 2018.

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Txema Oleaga, miembro de Stella Matutina 75, elegido como líder de la masonería en España.

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